martes, 17 de marzo de 2015

El “Apartheid” de Paloma

Por Anuar Saad
Cuando parecía que ya nada podría sorprender a un país como el nuestro, la mañana del martes los colombianos se desayunaron con una sorpresa mayúscula, que, con el paso de las horas, se convirtió en indignación. La senadora del Centro Democrático, Paloma Valencia, propuso un referendo ciudadano para dividir al  departamento del Cauca en dos. Así es. No está leyendo mal. La congresista uribista propuso que, para evitar enfrentamientos y reclamos de los indígenas por el derecho a las tierras, se dividiera el Departamento del Cauca  a la mitad: una parte para los “mestizos” y otra para los “indígenas”.
Y la atrevida propuesta la compartió en las redes sociales cuando en twitter, al mejor estilo de su líder político, la “Paloma trinó”: "Eso es lo que han pedido los indígenas del Cauca, autonomía frente a las autoridades locales. Creo que ayudará a evitar más confrontaciones". En otro, propone claramente que los indígenas deberían tener “su propio departamento”.
La propuesta no hubiera caído tan mal, si hubiera nacido de cualquier otro. Y es que ella, la Senadora, tiene el apellido  relacionado directamente con la historia del Cauca. Sus abuelos, sus tíos abuelos y muchos de su ascendencia, han sido terratenientes por lustros en ese departamento. Es decir, dueños de las tierras que los indígenas reclaman como  suyas.
Y, como era de esperarse (¿no sería esa su intención?) su nombre empezó a tronar en los medios y en las redes sociales. La actividad se replicó después de uno de sus trinos: “Propongo un referendo o una consulta para que el departamento del Cauca se divida en dos. Un departamento indígena y otro para los mestizos”.
El escritor y columnista Héctor Abad Faciolince golpeó duro con su contundente respuesta: “Apartheid racial: solo esa propuesta fascista le faltaba al Centro (dizque) Democrático. Por Paloma (el halcón) Valencia.
La exsenadora piedad Córdoba también expresó su opinión y dejó el debate abierto con su tweet: “La inmensa mayoría de la población del Cauca es indígena y afrodescendiente, y viven en la pobreza. ¿La solución es dividir al Cauca?
Es imposible no remontarse a la historia, desde cuando el líder indígena Quintín Lame dirigió en 1914 el levantamiento indígena en el Cauca y quiso hacerlo extensivo a Huila, Tolima y Valle y fue acusado y perseguido por “querer construir la república de los indígenas”. Pero ahora, para el acomodo de los terratenientes, se renueva la propuesta de dividir el territorio. Es decir, “hacer a un lado” a los revoltosos y molestos indígenas para que las familias terratenientes puedan vivir y usufructuar de los mejores terrenos del Cauca…¿o acaso los más fructíferos se lo darían a los indígenas? ¿La Senadora habría considerado, por ejemplo, entregarles Popayán? Ni pensarlo. En su nuevo “plan de ordenamiento territorial” que atenta contra las políticas de inclusión consignadas en nuestra Constitución del 91, debe tener previsto (¡cómo no!) que las zonas de los páramos, serranías escabrosas y lugares inaccesibles, serían para los indígenas. Las tierras, las buenas tierras, para los caciques.
Es imposible no desconfiar de una Senadora de las toldas de Uribe, máxime, cuando su historia familiar está ligada al departamento. Un buen acto sería devolver a sus legítimos dueños las tierras despojadas. ¿Se atrevería?

Mientras esta historia continúa debatiéndose en las redes, el Gobierno sí tiene que pensar en el Cauca. Pensar que la más grade comunidad indígena del país reclama unos derechos que nadie duda son suyos, pero que jamás pudieron tener legalmente. Segregar, en todo caso, no parece ser la solución. Así sea que la propuesta la haya aterrizado un buitre con piel de paloma.