viernes, 10 de enero de 2014

En Uniautónoma, la dignidad también juega

Por Anuar Saad

Todas las ciudades del mundo en las que se construyen escenarios deportivos con dineros de los contribuyentes tienen una condición pública para la práctica del deporte. Es decir, los estadios de fútbol, basquetbol o béisbol –solo por poner un ejemplo-- que sean propiedad del Distrito, no son “asuntos de privados”.

Sin embargo, ante la reiterada negativa de Fuad Char de dar el aval a la Uniautónoma F.C, queda la peligrosa percepción en el ambiente de que el Distrito de Barranquilla, en cabeza de Elsa Noguera, privilegia a los que ostentan el poder y poco hacen para que el legítimo derecho a la igualdad y la libertad de empresas no sea vulnerado en Barranquilla. Tanto el Senador –con una terquedad incomprensible— como la mandataria distrital, han entorpecido el desarrollo social de una ciudad que pide a gritos más oportunidades de trabajo, más derecho a la recreación, y más uso de sus escenarios deportivos. El primero, a través de su repetida arrogancia, ha pasado por encima de las leyes constitucionales aferrándose al embeleco de la Dimayor de, por cortesía, tener que dar el aval a su nuevo rival de patio. La segunda, la Alcaldesa, le faltó energía, convicción y manejo político para interceder en que el aval se le diera al equipo académico.

Es por ello que no se puede calificar sino de valiente, la respuesta que en rueda de prensa diera el Rector de la Uniautónoma, Ramsés Vargas, al Senador y a la Alcaldesa, donde dejó en claro que la Universidad no negocia su dignidad. “La Universidad no se arrodilla ante nadie, así sea un poderoso”, dijo con firmeza el Rector quien llamó la atención sobre la pasiva y displicente actitud de la Alcaldesa en este proceso.

Lo cierto, es que en los estatutos de la Dimayor, jamás se contempla que el aval –si se da— tiene que estar condicionado y, mucho menos, por las condiciones indignantes que Fuad Char quería imponerle a la Autónoma para que pudiera jugar en la ciudad. “No nos vamos a dejar manosear. Nuestros estudiantes merecen respeto y la actitud egoísta es un zarpazo al desarrollo social de Barranquilla”, fue una de las afirmaciones del Rector, quien dejó entrever que desde ya se buscará otra sede para que el equipo pueda debutar en la categoría A.

Qué tristeza que un hombre que se hizo en Barranquilla –al igual que su imperio— no agradezca lo que esta ciudad le ha dado. Char, prácticamente, está escupiendo en la cara de todos aquellos del pueblo que alguna vez votaron por él, porque en últimas, el más perjudicado es, precisamente, el mismo pueblo barranquillero que se verá privado de tener dos equipos como una ciudad grande que se respete.

Ni la lluvia mediática que ha fustigado al denominado “clan Char” por su negativa; ni las manifestaciones populares e incontables a través de las redes sociales contra su arrogante actitud, pudieron hacer que los dueños del Junior cambiaran de parecer, anteponiendo, como siempre lo han hecho, su interés particular sobre el beneficio colectivo. Se les olvida al Senador y su séquito que Barranquilla no es una Supertienda. Es una ciudad cosmopolita y diversificada donde debemos caber todos, con nuestras diferencias, gustos y oportunidades.

La veneración de que este “Clan” ha sido objeto de parte de algunos colegas de medios y por otros pocos que han sido señalados por ser sus “altoparlantes”, han llegado a crear en el poco activo y visible Senador, la creencia de que es “intocable” y de paso, hacerlo dueño de una equívoca convicción de que la ciudad, es decir todo este pujante Distrito, es una más de sus propiedades.

El Senador ha agredido en desmesura, no a una institución. Agredió a 14 mil estudiantes que construyen en la Universidad Autónoma del Caribe sus sueños y su futuro. De paso, arremetió contra el deseo explícito de la sociedad barranquillera de tener otro equipo jugando en Barranquilla.

Pocas universidades en el mundo han hecho lo que la Autónoma construyó: llegar a tener un equipo profesional de fútbol. Pero en los otros países, estos logros son celebrados por sus comunidades. Aquí, en la tierra de la politiquería, la compra de votos, el monopolio económico, las licitaciones corruptas, las construcciones que se caen a pedazos y el caciquismo político, pueden más que el esfuerzo honesto; que la ponderación de lo académico, la cultura, el deporte y el deseo popular.

¿Qué pensaría usted, amigo lector, si se enterara que el estadio Metropolitano, el mismo al que Junior negó el aval para que Uniautónoma F.C juegue en él, haya sido utilizado para celebrar una fiesta de cumpleaños del hijo de un prestante miembro de la alta sociedad y política barranquillera? ¿Son los estadios creados para estos fines particulares de pretender satisfacer caprichos de niños pretenciosos que quieren deslumbrar a sus amigos con el poder de su padre?
Pues eso pasó, hace más o menos un año, con el estadio Metropolitano. Una gran fiesta infantil, con toda la parafernalia que ello conlleva, en la que, incluso, los pequeños invitados jugaron fútbol y uno de los que fungió de técnico de uno de los “equipos” fue el mismo Zurdo López, actual adiestrador  del Junior.

Entonces qué, señora Alcaldesa: el Distrito sí avala fiestecitas privadas de “riquitos” de la ciudad, pero no dice ni mú, cuando una prestante y reconocida Universidad pretende que su equipo profesional tenga derecho a él. La fiestecita –eso sí “de privados”— quedó registrada en videos y fotografías que profesionales de los medios grabaron contratados por el poderoso padre.

En conclusión, se debe explicar a la ciudadanía por qué Uniautónoma no tiene el respaldo Distrital para hacer uso del Estadio –con todos los beneficios que esto trae a la ciudad— y en cambio se hace el de la vista gorda cuando “el hijo de papi” lo utiliza como un salón de eventos.


El pueblo tiene la palabra.

1 comentario:

  1. Amigo mi pregunta es, donde está el documento en donde junior le hace las peticiones a la u? porque no lo hacen publico y desmienten a char?.. char dijo por la radio que solo pedía no vender el equipo eso puede ser una prueba clara para dejar mal parado al senador, solo hay silencio cuando se pregunta a la u sobre la compra del equipo, como se lo quitaron a silvia, el documento petición de junior, yo no estoy del lado de char, nunca he dado un voto por esta familia, pero a mi la U tampoco me mete el dedo a la boca, a los que mas le ha convenido este tema del aval es al equipo de la universidad que ahora tiene mas "hinchas" o por lo menos gente que apoya su causa, no olvide que el rector de la u tiene su pasado político, tampoco el hombre es la pobre viejecita, el hombre mira lo que hace con lo de g10, se afirma que viene crea mas sentimientos encontrados en la hinchada de junior con este humo que lanzan y finalmente se lo desmienten, lo desmiente char, lo desmiente el medellin y el hombre no dice nada... una rueda de prensa donde sale pateando la mesa, sale char lo desmiente y vuelve y se esconde. aqui hay política, terquedad , mercadeo de todo.

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