jueves, 17 de octubre de 2013

Los problemas de las calles y sardinales en Barranquilla

PERO MÁS GRAVE QUE LAS INSERVIBLES REFACCIONES ES LA NULA VIGILANCIA DEL DISTRITO.

POR: ANUAR SAAD

La Pradera, cercano a la Circunvalar, tiene calles pedregosas y zonas enmontadas.Barranquilla, en su tan publicitada carrera para convertirse en una urbe progresista, moderna y amigable con el ciudadano, presenta grandes escollos para el cumplimiento de la florecida meta a la que le apuntan.

¿Usted cuando maneja por las calles de Barranquilla no se topa repetidamente con zanjas insondables que parecen producto del ataque de un fuego enemigo? ¿No han notado que el 60 por ciento de las calles están surcadas por una franja mal pavimentada que hasta un niño podría vaticinar al verla que no aguantará el próximo aguacero?

Y es que las cuadrillas frenéticas de obreros al servicio de las empresas de servicios públicos (agua y gas principalmente) son sumamente eficientes para descuartizar las vías pero chambones de primera para cerrarlas.

Pero más grave que las inservibles refacciones es la nula vigilancia del Distrito, que no hace interventoría alguna a la calidad del trabajo con que tapan las zanjas que estas empresas alegremente abren. Las calles, muchas veces recién reparadas, quedan a merced de la franja agrietada producto de un remiendo de pacotilla. Pero la Alcaldía no dice ni mu.

¿Habrá forma de que alguien se dé cuenta de que las empresas de servicios terminan de acabar con las ya maltrechas calles de la ciudad? Son pequeñas cosas, alcaldesa, que los que queremos y nos duele la ciudad no podemos callar.

Calles que se deterioran con la complicidad del Distrito...y andenes que ya no son de los peatones porque la autoridad no se ha hecho sentir para lograr que se prohíba parquear a los dueños de los automotores. Dos cosas aparentemente ínfimas pero tan necesarias para empezar a descubrir que la ciudad sí puede florecer.

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