miércoles, 22 de mayo de 2013

Buenas nuevas desde Uniautónoma



*Después de la tempestad que ha estremecido a la Universidad Autónoma del Caribe, hoy, con el nombramiento del doctor Ramsés Vargas Lamadrid como Rector, se avizoran buenos tiempos.

POR ANUAR SAAD

En medio de la incertidumbre que reinaba en Barranquilla, la Región y el país sobre el futuro de la Universidad Autónoma del Caribe –hechos ya conocidos por todos—una noticia que se generó desde anoche en Barranquilla cayó como un soplo de brisa fresca entre los docentes, administrativos, empleados de esta Alma Mater y la comunidad en general: el nombramiento como Rector en propiedad del doctor Ramsés Vargas Lamadrid quien llega precedido de una intachable hoja de vida y quien espera, aunando esfuerzos con todos y cada uno de los que laboran en la Universidad, sacar adelante la institución y llevarla al sitial donde siempre ha estado.

El nombramiento de Vargas Lamadrid debe entenderse como el resultado de una profunda reflexión en la búsqueda de una persona que reuniera las cualidades profesionales, intelectuales y éticas necesarias para manejar con acierto algo tan sagrado como lo es un recinto universitario en el que más de 12 mil educandos se preparan para su vida laboral.

Su hoja de vida lo dice todo: Máster en Políticas Públicas de la Universidad de Harvard y Mercados Financieros de la Universidad de Cambridge, USA; Master en Administración Pública y Diploma en Banca de Desarrollo de la Universidad de Miami, Coral Gables, USA; Especialización en Alta Gerencia de la Universidad Autónoma del Caribe; Especialización en Gerencia Financiera de la Universidad Javeriana, Bogotá. Interlocutor permanente de la Comunidad Internacional de Donantes en países como Estados Unidos, Japón, Inglaterra, Corea, Suecia y la Unión Europea. Interlocutor en el Sistema de Naciones Unidas para países como Estados Unidos, Colombia, México, El Salvador, Guatemala, Honduras, Afganistán, Irak, Jordania, Arabia Saudita, Polonia y Turquía.

Bajo su mandato, la Universidad deberá demostrar que es capaz, por sí misma, de sortear sus dificultades y hacer que su imagen institucional siga brillando más allá de los líos judiciales que han involucrado, supuestamente, a algunos de sus funcionarios, generando una serie de situaciones que han sido suficientemente reseñadas por los medios de comunicación.

Los estudiantes, docentes y funcionarios, en la mañana del martes, no podían creer que esa persona que se acercaba a saludarlos, uno a uno, en dependencias, pasillos y patios de la institución, fuera el mismísimo rector. Ese mismo que anunció con sencillez a grupos de estudiantes que departían al pie de las cafeterías que trabajará con una política de “puertas abiertas” dispuesto a escuchar y decidido a dar un timonazo asertivo para llevar a la institución a un puerto seguro. Los que tuvimos el gusto de conocer al doctor Ramsés Vargas desde hace muchos años encontramos que hoy, envestido con la dignidad de Rector, sigue siendo la misma persona comunicativa, humilde, sencilla y dispuesta al diálogo que siempre ha sido.

Este nombramiento es, sin duda alguna, el primer paso para sacar adelante una institución que es un  patrimonio indiscutible de la Región Caribe, la misma, donde se han formado durante más de 42 años los mejores profesionales y que hoy, a pesar de las adversidades, quiere seguir siendo lo que fue.

Desde su Rectoría, la Universidad le apuntará sin escatimar esfuerzos y recursos a los procesos de investigación, publicaciones, docencia con excelencia y mejoramiento de las condiciones logísticas que se requieran para que la Región siga viendo en la Universidad Autónoma del Caribe el sueño cristalizado que su rector fundador, doctor Mario Ceballos Araujo, esbozó en compañía de un visionario grupo de profesionales: una universidad inclusiva, comprometida con el desarrollo de la ciudad y la Región Caribe.

Todos somos conscientes que la tarea por realizar no es sencilla. Pero también se tiene la certeza de que quien hoy asume las riendas de la institución tiene las intenciones y la capacidad necesarias para poner la casa en orden y seguir garantizando el excelente cumplimiento de la labor fundamental del Alma Mater que es educar con calidad y responsabilidad.

La Universidad está urgida de armonía entre empleados y directivas y en la búsqueda de la misma, el papel que jugará el nuevo Rector será decisivo. El primer acercamiento para lograr acuerdos deberá ser, sin duda, llevar por buen rumbo las negociaciones del pliego de peticiones del Sindicato SINTRAUAC que propende por mejorar la estabilidad y condiciones laborales de todos sus funcionarios. Es sabido que no va a ser fácil el camino para llegar a acuerdos, pero para hacerlo, se necesita del aporte de todos. Sólo con ello, será posible construir la Universidad que todos queremos y que la ciudad, la Región y el país se merecen.




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