martes, 16 de octubre de 2012

¿Adiós a los buenos días de la radio?


Por considerar de mucho interés para los lectores, colegas y amigos, reproduzco este escrito del comunicador social Carlos Navarro Rueda publicado hace unos días en el portal www.zonacero.info en el que hace un juicioso análisis de lo que está pasando con la radio en Barranquilla, otrora gloriosa, y que cada vez se desvirtúa más en calidad, formatos y contenidos. La gota que rebosó el vaso, fue la comentada imagen de una fanática que literalmente se empelotó en una emisora local,  por ganarse una boleta para ir al estadio para ver un partido de Colombia. ¿Es eso cultura ciudadana? ¿Justifica eso la lucha por el rating? ¿La porno- miseria tocando las puertas ahora de la radio? A.S. 






POR: CARLOS NAVARRO RUEDA
En el corazón de la cultura barranquillera hay heridas frente a la decisión tomada por Organización Radial Olímpica y su Emisora Atlántico acerca de la no continuidad de los espacios “La Cháchara” y “La Cueva en el Aire”.
Con toda la razón. Lo anterior genera una profunda reflexión acerca de los contenidos y mensajes de la radio comercial de Barranquilla. Y la gota que rebosó la copa ha sido el episodio presentado en otra de las estaciones de la misma casa radial, Olímpica Stereo el jueves 11/octubre/2012 cuando un disc-jockey de esta estación lanzó al aire un reto a los oyentes de su espacio radial “Temprano es más bacano”: “¿De qué sería capaz por obtener una entrada para el juego de eliminatoria Colombia Vs. Paraguay?", dando como resultado que varios oyentes llegaran desnudos a la estación.
Y digo más: Esta"Cruzada por la dignidad de la radio barranquillera" debió iniciarse hace mucho tiempo atrás, desde el momento en que los contenidos de la radio mainstream de esta ciudad empezaron a decaer, para dar lugar a lo que Ernesto McAusland tituló acertadamente “la cultura del perrateo”, sistema en el cual impera la burla hacia géneros, el empleo de lenguaje poco edificante; y la masificación de esterotipos en los cuales las mujeres están inapelablemente asociadas a la infidelidad, la exhibición impúdica de sus partes íntimas, o la oferta de sexo a cambio de dinero.
No es bueno decir que “todo tiempo pasado fue mejor”, pero en los 70's y principios de los 80's (lo que yo alcancé a vivir) Barranquilla tenía la mejor producción radial de Colombia. Sólo menciono estos tips:
1.) La peor voz de la radio noticiosa barranquillera, a quien Ventura Díaz Mejía no lo dejaba hablar sino 5 minutos terminó siendo el director del máximo fenómeno radial noticioso de los 80's, 90's, y 2000: Juan Gossain.
2.) Un director medio pelo de emisoras y compositor frustrado "importado" de Bucaramanga hoy día es toda una institución de la radio musical en Colombia, ganador de varios premios de periodismo cultural: Marco Aurelio Álvarez.
3.) Fuertes rumores indican que por la sintonía nacional de la radio en la mañana (con la llegada de Bluradio y su expectativa no llenada con Néstor Morales; la salida de Pachito Santos de Rcn radio; y la posible salida de Julio Sánchez Cristo de Caracol Radio) el más opcionado para pasar a una de las "tres grandes cadenas" de la radio en la franja matutina en estéreo es un barranquillero innovador que su ciudad radial desechó: Jimmy Villareal.
4.) A finales de los 70’s y principios de los 80’s existía el enfrentamiento por el primer lugar de sintonía musical entre Radio Olímpica (ubicada en la calle 72) y Radio Universal (afincada en la Vía 40), ésta diseñó una creativa pero contundente glosa que sin directamente señalar nombres decía mucho más que cualquier improperio: “La 72 termina en la vía 40”.
Esta “guerra” radial rentable en ese momento fue a futuro contraproducente, pues por parte de los empresarios radiales se creyó entonces que quienes hacían parte de este fenómeno radial eran las “vacas sagradas” de la radio musical colombiana, y que sus modelos en ese entonces exitosos debían permanecer intocables; y los directores artísticos paquidérmicamente se sentaron en sus “tronos”, no innovaron ni volvieron a crear más; y lo más grave, como “dioses desde un Olimpo” crearon unos estándares que han generado al estado de cosas de la radio hoy en día.
La audiencia masiva terminó convencida que las fórmulas de los 80's eran el "estándar" de la radio en Barranquilla, o analicemos ¿cuánto tiempo Jairo Paba se mantuvo reinando en las mañanas radiales de esta ciudad? Jorge Cura se ha mantenido como el noticiero más escuchado de la radio en los últimos 25 años (desde que salió de la extinta Organización Universal de Radio) y en el horizonte no se avista una generación de recambio.
No salimos radialmente en treinta años de "los Luchos", Jairo Paba, Ley Martin, Andy Pérez, y las "nuevas generaciones" que hoy siguen, aunque con un ropaje diferente siguieron el mismo patrón. Y las casas radiales en Barranquilla desecharon modelos y personajes más constructivos porque “a la gente no le gusta”, “no vende”, “se cae el survey”, entre otras excusas; como anotaba arriba unos de estos comunicadores se fueron a otras ciudades con sus modelos desechados y fueron exitosos a nivel nacional.  Otros han fallecido, y algunos permanecen en la ciudad dedicados a actividades empresariales o confinados a circuitos de baja audiencia, o en horarios distantes de “primetime”.
Adlai Stevenson tuvo que ser reconocido como periodista e investigador serio por Julio Sánchez Cristo en Wradio.com.co para que fuera tenido más en cuenta por el mainstream local (http://www.wradio.com.co/noticia/adlai-stevenson-samper-abogado-comenta-el-caso-del-barrio-campo-alegre-en-barranquilla/20101206/nota/1394909.aspx), allende de las aulas de las universidades y centros de investigación como La Cueva y la Fundación Luis Eduardo Nieto Arteta (de hecho, yo oí hablar por primera vez de Adlai Stevenson en el 2000 a mis profesores de comunicación social en UAC.edu.co, pero nunca antes en medios masivos). Rafael Bassi Labarrera y Víctor González Solano a pesar de sus toneladas de conocimiento musical, nunca han tenido cobertura en el mainstream; y se han mantenido en su “cruzada de buena radio” en circuitos de radio universitaria y labores culturales.
Por otra parte, una de las radios autodenominadas "culturales" durante mucho tiempo fue una estación "vende-espacios" donde todo aquel a quien desafectaban las cadenas comerciales del primer lugar momentáneamente llegaba a ese lugar a alquilar para hacer programas...Lo mismo de lo mismo. Y en el mismo tenor, la radio comunitaria o institucional no hace sino repetir la misma programación musical de la radio comercial.
En Barranquilla hay capitales diferentes a los que han hecho la misma radio; pero por falta de asesoría, visión o quién sabe por qué se han mantenido al margen del tema. De hecho, los socios financieros de BarranquiJazz han probado que se puede hacer en esta ciudad un evento de talla mundial con artistas de primer nivel con gente pagando abonos, contrario a la creencia popular del famoso "Tisgra" del mainstream, en eventos "masivos" y con los artistas de siempre.
¿Por qué no aventurarse a hacer un proyecto de montar (sea abriendo una nueva frecuencia, sea comprando un dial existente) una radio de buen nivel y creativa en Barranquilla? Mi pregunta es un “disparo al aire”, sí hay gente con dinero para ello, sí hay “socios industriales” o gente con ideas para desarrollar el proyecto… ¿qué falta? ¿Voluntad? ¿Iniciativa? La pregunta que la respondan los “socios industriales (creativos, melómanos)” y los “socios financieros”, pero este “florero de Llorente” que constituye el desnudo por una boleta para ir al estadio no debe desaprovecharse, pues con las muchas voces de rechazo que se han levantado ante este impúdico episodio ha quedado demostrado que público (como lo hay para el BarranquiJazz) para una buena radio en esta ciudad ¡Si hay!

1 comentario:

  1. Excelente relato Anuar, que bien que haya gente con esas iniciativas en la ciudad. Esta cultura radial es, entre otras cosas, el alcahueteo de muchos vicios y facilismos que nos tienen a muchos tan atrasados culturalmente.

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