jueves, 17 de mayo de 2012

Carta de Lectores/ El Senador y el General, favores y complacencia


Por: SOLEDAD LEAL

Querido Anuar:

No entiendo la indignación de la gente con el Senador Merlano y con el generoso General Pérez, Comandante de la Policía Metropolitana. En realidad estoy feliz. Imagínate, que yo compré carrito hace 8 meses y no me he atrevido a manejarlo a pesar de que tengo una fotocopia laminada de mi pase, y el único alcohol que ahora tomo es el que trae el Listerine con el cual hago mis enjuagues bucales.
De manera que, ayer tarde, le dije muy feliz a mi hija –a quien tengo de chofer- “mijita, ya no me da miedo que me quiten el carrito recién comprado. El Senador Merlano  sentó una nueva directiva en torno al pase y el General Pérez lo avaló y dijo que eso era “subsanable”. De manera que yo puedo manejar y te llamo para que vengas por el carro si algún policía se atreve a pararme. Ya no me tengo que preocupar porque me lo lleven al desvalijadero, digo, el parqueadero distrital”.
Como puedes ver, estoy altamente agradecida con el Senador Carlos Merlano, quien por fin ha sentado precedente a favor de nosotros los desvalidos colombianos del común que, por razones económicas, no hemos podido renovar el pase. Lo único que me preocupa es que no tengo amigos Coroneles, ni tampoco la potestad de votar para que Coroneles aspirantes sean ascendidos a Generales. Pero en realidad no me preocupa mucho. Ese ejemplo de ciudadanía, de respeto a la Ley, y de integridad, que nos acaba de dar el Senador Merlano, me dice que esos mismos principios que él invocó los puedo usar a mi favor. ¡Ya me puedo estrenar mi carrito! 
Es más, si el Policía del reten se pone muy alzado, llamo a mi General para que lo investigue y mande copia inmediata del procedimiento “irrespetuoso” al Ministerio Público porque yo – al igual que el senador Merlano- suelo estar en buenas condiciones para manejar: no soy ninguna “borracha irresponsable” como calificó mi General al jugador ese del Junior (Viáfara) cuando también se negó a la prueba de alcohol. Es que claro, como vamos a comparar a un jugador de origen modesto con un Senador de la República que decide quien sube a General y quién no.
 En fin, creo que nuestros Honorables Padres de la Patria se acordaron de nosotros los ciudadanos del común y decidieron sentar precedente a nuestro favor. Además, han deslegitimado los molestos retenes esos que montan en cualquier calle de la ciudad interrumpiendo el tráfico, por lo que anticipo que, con nuestro habitual sentido de la burla costeña, la próxima vez que algún policía irrespetuoso pretenda parar a cualquier barranquillero, seguramente encogerán los dedos índice y anular para mostrar orgullosamente el dedo medio y le gritarán: ¡Cuidado  que llamo a mi General Pérez!”. Eso se llama transformar nuestra realidad social. Y para eso, precisamente, fueron elegidos nuestros Honorables Senadores y para eso… tenemos un General complaciente. 

1 comentario:

  1. Gracias Sole por el aporte. No sé de qué se quejan en Colombia,si nuestros Senadores propenden por mejorar nuestra condición de vida y dan ejemplo de ello y nuestras autoridades policiales, éticas y vigilantes, actúan en pro del bien común. ¡Viva la democracia!

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