martes, 28 de febrero de 2012

Imagen del Joe: Jacqueline Ramón, va por más

POR ANUAR SAAD S.

Y nada que el Joe descansa en paz. Parece que al inolvidable canta autor cartagenero los litigios, los escándalos, los pleitos y los dimes y diretes, le perseguirán, incluso, en el más allá. Ahora su viuda, Jacqueline Ramón, la enfiló esta vez contra la empresa Bavaria porque, según ella, usaron la imagen del artista para promocionar un producto de consumo masivo como la cerveza Águila.

A primer golpe de vista la querella entablada por la altruista mujer tendría asidero, de no ser que, como efectivamente parece que se dio, Bavaria haya suscrito un contrato con Discos Fuentes, dueña de los derechos musicales del cantante, para el gran homenaje que se le tributó al artista durante el Carnaval de Barranquilla, que incluía el lanzamiento de un disco en honor del artista fallecido y el uso legítimo de su imagen.

Pero más allá de que si bajo el amparo del homenaje se podía masificar la imagen de esta leyenda musical, la pregunta a resolver sería si Bavaria necesitaba de este recurso para poder distribuir por montón su cerveza en el Carnaval. La respuesta es obvia: Águila se vende en Barranquilla con o sin Carnaval; con o sin Joe. Lo que hace fácil deducir que, sin necesidad de meterse en camisa de once varas, este producto barrería durante las fiestas de la arenosa.

Ya la indignación de los costeños traspasó fronteras y en las redes sociales hay un movimiento en contra de las pretensiones de tan desinteresada dama que parece aferrada a la “gallina de los huevos de oro” que representa el ícono del Joe.

Lo que no se imaginó Jacqueline Ramón era que las hijas del creador del joeson anunciaran públicamente que no estaban interesadas en la querella contra Bavaria ni en la conciliación económica con dicha empresa, lo que deja en claro que la que sigue yendo en pos “del tesoro”, es ella. Y ese afán desmedido por el lucro económico –expuesto hasta el cansancio, incluso, durante la enfermedad del Joe quien tenía que asistir, casi moribundo, a conciertos que ella le había programado—es lo que ha despertado en la Región un estado de indignación que se refleja claramente en twitter y facebook.

Curiosamente, no hubo reclamo alguno por parte de la señora Ramón al adefesio de telenovela que emitió RCN en el que se desvirtuó la realidad llegando casi hasta a caricaturizar al gran artista. Seguramente la suma de dinero recibida –que según lo que dicen allegados al artista el Joe ni siquiera vio—fue suficiente para contar con su aprobación.

Esta dama no ha podido entender aún que Joe Arroyo, con quien ella compartió escasos siete años de su vida, no es de su pertenencia. El Joe, con su muerte, pasó a ser parte de todos los colombianos y su imagen es un ícono del folclor y la cultura de nuestro país. De ahí el enorme monumento que la Alcaldía de Alejandro Char erigiera en su honor en el parque de los músicos, merecido homenaje para aquel que, no siendo nativo de esta ciudad, pregonara en su composición inmortal que “…En Barranquilla me quedo”.

Solo esperamos, que al compartir con nuestra familia al pie de la estatua del Joe, no tengamos que pagar algún derecho especial por tomarnos una foto ante la estatua o, lo que es peor, que la Ramón interponga un recurso solicitando “conciliación económica” alegando que la Alcaldía está usufructuando de la imagen del ídolo caído, para “vender a Barranquilla en el concierto nacional y mundial”.

¡Apaga y vámonos!

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