lunes, 9 de mayo de 2011

Atlético Junior, o Fracaso S.A.

Relato de cómo se puede pasar a la historia siendo protagonista del fracaso deportivo más costoso en el fútbol colombiano. ¿Un equipo o una tienda?

Anuar Saad S.



No sé por qué todos se están rasgando las vestiduras.

No sé por qué un hincha histérico quería agredir a los jugadores ni por qué de los insultos en los comentarios de las noticias virtuales sobre el Junior y mucho menos la razón por la que los barranquilleros se sienten apesumbrados por la eliminación del Junior. Cuando, la verdad, el Junior estaba eliminado antes del inicio del campeonato colombiano.

Es que, señores, la Corporación Popular Deportiva Atlético Junior dista muchísimo de ser una Corporación; de Popular, desde hace un año que no tiene nada (es más bien “impopular”); lo de Atlético, sonaría a burla por la enclenque condición física de sus jugadores y lo de Junior, podría aplicar si se toma, como dice la Real Academia de la Lengua, el significado de la palabra en forma literal: “dícese del que es más joven que otra persona, generalmente su padre”. Y efectivamente nuestro Junior demostró ser el más inexperto y timorato y del que cualquiera es “su padre”.

No sé como los señores Char manejan sus empresas, pero por lo que se ve (la proliferación de supertiendas hasta en los lugares más insospechados) se les nota a leguas que lo que hacen, lo hacen muy bien. ¿Entonces, cómo se explica que manejen tan mal a un equipo de fútbol? ¿Qué cualquiera les meta el dedo en la boca y los engañe como a niño chiquito? ¿Cómo se explica que los valores futbolísticos jóvenes de nuestra región vayan a parar a todos los equipos menos a éste y que aquí, por el contrario, aterricen los petardos –técnicos o jugadores-- desechados por todos los clubes?

¿No saben acaso los directivos de Junior que Quintabani es el único técnico en la historia de Colombia que siendo campeón dos veces consecutivas con un mismo equipo todos los días los aficionados y la prensa en Medellín pedían que se fuera? Quintabani es, si eso es posible, peor que el Zurdo López. Y este también salió campeón. Pero peor que Quintabani y el Zurdo juntos, son los directivos del Junior que denotan una incapacidad organizacional, un desconocimiento del entorno y una falta de pantalones para tomar decisiones… y cuando las toman, se equivocan.

He aquí las razones de un fracaso. Y no de un fracaso cualquiera: del fracaso más costoso en toda la historia del fútbol colombiano, porque con los 280 millones de pesos con que se le pagan por mes a tres jugadores en el equipo, por lo menos diez, de los dieciocho oncenos de la Liga, pagan toda su nómina. Junior ha tecnificado un particular arte en los últimos 16 años donde ha sido campeón solo dos veces, y, en seis campeonatos, incluyendo éste, ha estado por debajo del puesto catorce: es el arte de fracasar. Pero hasta para eso, a este quipo y a su dirigencia, les falta estilo. A continuación, el decálogo del fracaso juniorista:

1.- No haber despedido a Quintabani. Desde los primeros seis partidos de la liga, se debió tomar la decisión de cambiar al técnico. O mejor, de contratar a un verdadero técnico, porque creo que los equipos en la cancha de La Magdalena, juegan con mejor esquema táctico que el Junior. ¿Usted sabe a qué jugaba?

2.- Haber renovado el contrato a Giovanni Hernández quien desde el campeonato pasado demostró que su fútbol, al igual que mi abuela, había muerto hace rato.

3.- Por haberse quedado con Giovanni, no contrataron a Macnelly Torres , éste sí nuestro. Pero por eso mismo, menospreciado.

4.- Dejar la misma peor defensa del campeonato anterior. Las cifras hablan por sí solas. Y el único que servía, se lo llevó Nacional. Además, se insistió con la Tanga Macías e improvisando por las puntas.

5.- No tener coherencia entre las decisiones directivas. Si Arturito decía no, El Jefe decía sí. ¡Manéjense como una empresa, carajo! y denle a la institución la seriedad que merece la afición. Pare ser grande hay que parecer y comportarse como grandes, no como enanos mentales.

6.- No tener injerencia con las burradas del técnico. ¿Cómo siendo yo dueño del equipo y de su capital voy a quedarme callado mientras que el pseudotécnico pone a un volante de marcador, a un delantero de volante de marca y a un colador de back central? ¿Para qué contrata a Sherman Cárdenas –uno de los mejores jugadores colombianos—y a Otálvaro –el mejor marcador de punta el semestre anterior—y a Juan David Valencia –la gran figura del campeonato pasado—si no los puso a jugar? ¿Por qué estos eran estrellas hace cinco meses y en Junior no juegan ni bolita e uñita?

7.- La no continuidad de una misma nómina. Permitir que este prospecto de técnico se diera el lujo de no poner a jugar a los más costosos y supuestamente valiosos elementos “porque estaban cansados”. ¿Es que Quintabani no ve fútbol argentino o Europeo? O no vayamos tan lejos ¿Acaso el Caldas que jugó hace poco contra Junior no jugó con la titular en Barranquilla? Y fue a Brasil y ganó. Parece que el Junior, es un criadero de flojos.

8.- Querer todo a precio de huevo. Teófilo Gutiérrez no volvió a Junior porque aparte de la suma irrisoria que el equipo ofreció, pensaban pagarla como queso. Cuando les ofrecieron a Watson Rentería y a Carbonero, los Char, expertos en compra al “por mayor” regatearon como si se tratara de tomates en mal estado. Ahí está el precio del error. ¿Cuánto cuestan Watson y Carbonero hoy?

9.- No haber empezado un proceso en serio. Este equipo jamás ha emprendido un verdadero proceso con continuidad de jugadores o técnico. En este caso, se debe ir el técnico, pero la mayoría de los jugadores deben quedarse y reforzar en las líneas (dos defensas, un medio y un delantero)

10. Tener de patrocinador a una “muñeca”. Si el equipo en sí ya no le metía miedo ni a un recién nacido….mucho menos con una muñequita de colitas y sonriente en su camiseta. Falta que este semestre innove con toallas sanitarias.



1 comentario:

  1. Saludos.

    Soy 'comesañista' a morir y pienso que Junior cometió un gran error al despedirlo, eso nos ha costado caro pues a pesar del título que nos dio Umaña, nuestro equipo no tiene brújula, no va a ningún lado. Con Comesaña siempre peleamos los primeros lugares y nos respetaban, sacó jugadores de la cantera, a sus dos sucesores los llenaron de refuerzos inútiles.

    Abrazos.

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